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Gente con Speed

UN CUENTO DE NAVIDAD

UN CUENTO DE NAVIDAD

Cuenta la leyenda, que desde hace muchos, muchos años, vive en el Polo Norte la familia de los Niclaus, la cual fue desterrada del Reino de Dinamarca por el entonces Rey Arcalab III. Según relatan las antiguas escrituras, el destierro se debió, esencialmente, a un acto despótico e infundado, dado que, el por entonces Archibald Niclaus, primo del Rey, era un hombre bondadoso, con gran aceptación entre sus pares, lo que traía la envidia de Arcalab.

Una de las prácticas que más enceguecía al rey, era la costumbre ancestral que practicaba esta familia de obsequiar regalos a la gente del pueblo, una vez al año, en coincidencia con la Navidad cristiana, malgastando, según su pobre entender, la fortuna familiar.

Es así, como a mediados del Siglo XIV, presas del odio del Rey Arcalab III, la querida familia se vio obligada a emigrar al norte…
Dado lo despoblado de la zona, ellos se convirtieron en sus propios reyes y construyeron allí su nueva vivienda. La mujer de Archibald, la dulce Sara, y el pequeño Nicolás eran los otros miembros familiares. Luego, en el Polo Norte, no había nadie más…, o casi nadie.

Porque resulta que en una cálida mañana de deshielo, Archibald, que había salido de pesca para alimentar a su familia, se cruza en su derrotéo con una colonia de pequeños seres, que cantaban maravillosas canciones y, que al cruzarse con Archibald, creen ver en el la carnalización de una vieja profecía de la aldea de los Enanos que rezaba lo siguiente: “Un día, cuando el frío no sea frío y cuando os encontreis llenos de regocijo, aparecerá de la nada un hombre, alto entre los más altos, al que deberais seguir pues tiene, en su vida, y en la de su descendencia, el camino de la felicidad para el mundo”.

Es así como el pretérito Papá Noel se encuentra con los enanos que completarán el equipo y los llevarán, durante años, a convertir en sonrisas las navidades de los niños del mundo.

Esto siguió hasta que Archibald abandonó este mundo, siendo su hijo Nicolás el encargado de continuar la misión de su padre…, y así, de generación en generación, de padres a hijos, fue pasando la antorcha en la familia Niclaus. Hasta que, hace pocos años, sucedió lo imprevisto. EL patriarca de la familia tuvo una hija mujer, y no un niño. Dado el marketing reinante, esta se ve obligada, todas las navidades, a disfrazarse de hombre con sus ropas rojas, pero, generalmente, cuando llega a la Argentina, y dado el calor reinante, aprovecha los momentos de somnolencia de las familias para airearse un poco, despojarse de sus vestiduras, y embeberse una Speed bien helada.

¿Por qué en la Argentina se preguntarán ustedes? Simplemente, porque acá encontró al más favorito de todos sus enanos, que tuvo la gentileza de tomar esta foto, y contarnos este relato, para el deleite de todos los que, aún, creemos en la Navidad.

Salud

1 comentario

Sergio -

Hooolaaaa chicos.
como estan???
Espero que muy bien.
La verdad les queria decir que me encanta mucho esta fotoooo, siempre pasaba y la veia y me la quedaba viendo y es hermosaaaaaa muy buena cola ajajjaa.
Cuidensen chauuu :)